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Desde el principio
de los tiempos, el hombre se ha ocupado del dormir
y del soñar y esa inquietud se ha puesto
en evidencia en las artes (música, literatura,
pintura) y en las ciencias.
El sueño
ocupa la tercera parte de la vida de un individuo,
por lo que el estudio de lo que en él ocurre,
ha cobrado interés especial en las últimas
décadas.
Los trastornos
del dormir son de alta prevalencia y la posibilidad
de su identificación a través de
los conocimientos actuales y de los nuevos métodos
de diagnóstico, permiten en la mayoría
de los casos la indicación de un tratamiento
adecuado.
El insomnio
es el más común de los trastornos
del sueño, que afecta al 30-40% de la población
general.
Es un síntoma
que puede poner en evidencia diferentes situaciones
médicas, psicológicas y sociales.
Un mal dormir
inevitablemente determina mala calidad de vida
diurna con somnolencia excesiva, la cual afecta
entre el 10 y el 15% de la población general.
Las causas de
somnolencia excesiva son numerosas. Los trastornos
respiratorios durante el sueño (ronquidos
y apneas) son algunas de ellas.
Esta cuadro,
generalmente asociado a obesidad, se relaciona
con mayor riesgo de hipertensión arterial,
enfermedad coronaria, arritmia cardíaca
y enfermedad cerebro-vascular, por lo que su identificación
en forma precoz es necesaria, a fin de indicar
las medidas de prevención correspondientes.
La privación
crónica de sueño (tan común
en nuestra época) , así como el
Síndrome de piernas inquietas o la Narcolepsia,
son también causas de somnolencia excesiva.
Una entrevista
médica cuidadosa permite, en la mayoría
de los casos, la identificación de las
mismas y la iniciación de un tratamiento
adecuado.
El sueño
se evalúa objetivamente por medio de la
Polisomnografía, que es el registro gráfico,
simultáneo y suficiente de diferentes variables
que ocurren cuando el individuo duerme.
En una noche
de sueño se registra el electroencefalograma,
electro-oculograma , electromiograma del mentón
y de los miembros inferiores,electrocardiograma,
saturación de oxigeno, flujo nasal, movimientos
toraco-abdominales y ronquido.
El monitoreo
del comportamiento del paciente durante el sueño,
es en muchos casos, parte esencial del estudio,
lográndose por medio de un circuito cerrado
de TV con grabación de los datos en video,
la correlación clínica –electrofisiológica
necesaria para un correcto diagnóstico
(Video – polisomnografía).
La Medicina del
sueño ha crecido en los últimos
años como sub-especialidad paralelamente
a los avances en tecnología médica,
habiéndose logrado información objetiva
y definitiva de diferentes patologías,
a través de nuevos métodos de diagnóstico
electrofisiológicos aplicados a la clínica.
Algunos
consejos para el buen dormir
•Mantenga horarios
regulares al acostarse y levantarse aún
los fines de semana, días feriados o de
descanso.
•Trate de dormir en
un ambiente adecuado para hacerlo. Tenga en cuenta
temperatura, luz, ruido y otras condiciones ambientales
que podrían perturbar su sueño.
•Acondicione su cama,
almohada etc.
•Prepárese
para dormir, realizando actividades físicas
e intelectuales relajantes y placenteras.
•Evite la ingesta
de bebidas estimulantes en las horas previas al
sueño (café, mate, gaseosas colas).
•Evite la ingesta
de alcohol en la cena.
•Evite la ingesta
copiosa de alimentos antes de acostarse.
•Realice actividad
física tranquila, no competitiva, al atardecer.
•Evite la cama durante
el día (no lea, mire TV ni escuche música
en la cama).
•No duerma siesta
y no se quede despierto en cama durante la noche,
si pierde el sueño.
•Evite la automedicación
y el uso crónico de fármacos sin
seguimiento de su médico.
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