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Preguntas
frecuentes
¿Qué
problemas puede causar el exceso de exposición
solar?
La exposición a luz solar
u otras fuentes de radiación ultravioleta
puede provocar en la piel, quemaduras solares,
reacción adversa a medicamentos, exacerbación
de algunas enfermedades sistémicas, enfermedades
inducidas por la rUV, cáncer de piel y
fotoenvejecimiento.
¿Qué
significa UVA y UVB?
Diferentes radiaciones componen
el espectro electromagnético que emite
el sol. De este espectro destacamos tres: la radiación
infrarroja, la luz visible y la radiación
ultravioleta (rUV).
La radiación infrarroja evita el congelamiento,
posibilitando temperaturas para el desarrollo
de la vida.
La luz visible y la rUV son importantes para diversos
fenómenos como la visión, la fotosíntesis,
la síntesis de vitamina D, entre otros.
La rUV ha sido arbitrariamente dividida en tres
bandas de diferentes longitudes de onda: ultravioleta
A (UVA), ultravioleta B (UVB) y ultravioleta C
(UVC). Esta última no alcanza la superficie
terrestre, por ser filtrada en la estratósfera,
gracias al gas ozono. La rUVC puede alterar el
ADN celular, lo que la convierte en incompatible
con la vida, aunque este hecho es aprovechado
por ejemplo para lograr la esterilización
de quirófanos a través de fuentes
artificiales de esta radiación.
La rUVA es actualmente dividida en dos subtipos:
UVA1 y UVA2. Su exceso produce escasa respuesta
inflamatoria en piel (eritema) y es responsable
de los cambios de fotoenvejecimiento cutáneo
(manchas y arrugas), así como de la predisposición
al cáncer de piel. Provoca también
un bronceado rápido, y es de destacar que
su intensidad de emisión es relativamente
pareja durante todo el horario diurno.
La exposición excesiva a la rUVB predispone
al enrojecimiento, quemaduras y fundamentalmente
a cáncer de piel en mayor medida que la
rUVA. La máxima exposición a este
tipo de radiación se padece en el horario
central, que dependiendo de la época del
año oscila entre las 11 y 16 horas, pero
es interesante recalcar que no existen buenos
o malos horarios para estar al sol, sino horarios
de mayor o menor nocividad.
¿La
exposición en cama solar es igualmente
nociva?
La cama solar emite radiación ultravioleta,
con selectividad para UVA, haciendo que su utilización
frecuente se asocie a los riesgos descriptos para
el sol.
Al estar sumergidos
en agua o en días nublados ¿también
estamos expuestos a las radiaciones solares?
Las nubes no son buenos filtros
de rUV, pero sí de radiación infrarroja,
por ello podemos estar sobreexpuestos sin percibir
demasiado calor en la piel.
El encontrarnos sumergidos en el agua no nos protege
(el sol penetra hasta 60 cm). Hay que recordar
también que las distintas superficies (agua,
arena, nieve) reflejan el sol; en algunos casos,
como la nieve, hasta en un 80%, constituyendo
una fuente indirecta de radiación solar.
Por último, para prevenirnos de los efectos
nocivos de las radiaciones solares se debe tener
en cuenta que a mayor altura respecto del nivel
del mar, será mayor la dosis de rUV recibidos.
¿Cómo
debemos protegernos?
Podemos protegernos de la exposición excesiva
al sol utilizando medios físicos de protección,
o aplicándonos pantallas solares. Los medios
físicos de protección son los siguientes:
• Sombra (tener en
cuenta la reflexión que pueda producir
el agua, arena, etc).
• Horario: exponernos
al sol en horarios menos nocivos, y evitar la
exposición entre las 11 y las 16 hs.
• Ropa oscura, con
telas de trama cerrada.
• Sombrero de ala
ancha y anteojos con protección para radiación
ultravioleta.
Por su parte, los protectores solares actúan
absorbiendo, reflejando y dispersando la rUV.
Cuando se realiza
la indicación se debe considerar:
• Que el producto provea de protección
contra UVA – UVB.
Protegen contra la UVA los siguientes compuestos:
benzofenonas (avobenzona), dioxido de titanio
y óxido de zinc.
Protegen contra la UVB los siguientes compuestos:
aminobenzoatos (esteres de PABA), cinamatos (PARSOL),salicilatos,
benzofenonas, titanio, óxido de zinc.
• Que sean
resistentes al agua.
• Que sean
de amplio espectro.
• Que sean
tolerables para el tipo de piel.
• Que sean
productos de marcas reconocidas, de excelente
cosmética.
Cuando indicamos
fotoprotección a un paciente hay una serie
de variables que consideramos tales como:
• Fototipo:
se define interrogando al paciente sobre lo que
le ocurre a su piel luego de exponerse al sol
en horas de r UVB durante 15 minutos:
-I: piel blanca,
quemadura siempre, no broncea.
-II: piel blanca, quemadura habitual, bronceado
ligero.
-III: piel blanca, cierta quemadura, broncea.
-IV: piel blanca, sin quemadura, broncea bien.
-V: piel marrón, sin quemadura.
-VI: piel negra.
• Antecedentes
de cáncer de piel
• Altitud
y latitud del lugar donde reside habitualmente
• Estación
del año en la que se indica la fotoprotección
• Otros
factores de riesgo (color de ojos, color de pelo,
lunares, pecas, etc.)
• Antecedentes
personales, en cuanto a enfermedades dermatológicas
(cáncer de piel, melanoma, lupus, dermatomiositis,
queratosis actínicas, etc.) y no dermatológicas
(medicamentos que toma por enfermedades sistémicas
que pueden aumentar la sensibilidad de la piel
al sol).
Los
bebés y los ancianos ¿qué
tipo de protección requieren?
Los bebes deben usar un protector
resistente al agua de más de 30 de FPS
y sólo se los puede exponer a partir de
los 6 meses.
Los ancianos también deben usar protectores
solares, con factor mayor a 30.
¿Qué
es el cáncer de piel? ¿Puede prevenirse?
Es una proliferación descontrolada de células
de la piel. Casi todos los tipos de cáncer
de piel pueden prevenirse. Si tenemos en cuenta
que la exposición al sol es la causa mas
frecuente de cáncer de piel, el mejor camino
para protegerse es evitar la exposición
a radiaciones UVA y UVB. Recuerde: las camas solares
son también una fuente de radiación
ultravioleta.
¿Quiénes
tienen mayor riesgo de adquirir cáncer
de piel?
• Las personas con piel y ojos claros.
• Quienes se exponen en forma prolongada
al sol.
• Los que durante la infancia han tenido
episodios de quemaduras solares.
• Quienes tienen historia personal o un
familiar directo con cáncer de piel.
• Las personas con muchos lunares.
¿Cómo
se detecta?
Aparece como un cambio en la piel, con mayor frecuencia
en las áreas expuestas al sol. Se debe
prestar especial atención cuando:
• Una herida pequeña no cicatriza.
• Un lunar cambia de color, tamaño,
forma; pica, duele o sangra.
• Aparece un nuevo lunar, mancha o verruga
Es necesario conocer nuestra piel, familiarizarnos
con nuestros lunares y con los de nuestros hijos.
Esto resultará fácil si aprendemos:
• A realizar
el autoexamen de la piel.
• El ABCD de los lunares.
• A consultar a nuestro dermatólogo
ante cualquier duda.
¿Cómo
podemos realizar el autoexamen de la piel?
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Examine la zona
anterior y posterior del cuerpo frente al
espejo. Luego el costado izquierdo y derecho
con los brazos levantados. |
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Doble los codos y examine
con cuidado antebrazos, axilas y palmas. |
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Revise su cuero cabelludo
con la ayuda de un espejo de mano. |
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Luego examine la espalda
y los glúteos. |
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Finalmente revise la región
anterior y posterior de los muslos y piernas.
Los pies, entre los dedos y las plantas. |
¿Qué
aspectos de los lunares hay que controlar?
Debemos prestar atención a sencillos cambios
en los lunares, siguiendo las reglas del ABCD:
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4Asimetría:
Una mitad del lunar difiere de la otra. |
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4Borde:
Irregular y poco definido. |
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4Color:
Varios colores y diferentes tonos
de azul, marrón y rojo |
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4Diámetro:
Mayor de 6mm o aumento rápido del tamaño
del lunar. |
Estos pequeños
cambios nos pueden alertar de un posible cáncer
de piel del tipo melanoma. El melanoma es un tipo
de cáncer de piel agresivo, que si se diagnostica
a tiempo es curable en la mayoría de los
casos.
¿Qué
es el fotoenvejecimiento?
Es el resultado de la exposición
prolongada al sol, puede producirse también
por quemaduras intensas en algunas ocasiones.
Puede comenzar a manifestarse en edades tempranas
si la persona sufrió mucha exposición.
La piel se adelgaza, se seca, provocando finas
arrugas, pierde elasticidad, aparecen pequeños
vasos sanguíneos y también manchas
más claras u oscuras con respecto al resto
de la piel. Si pudiéramos ver esta piel
con el microscopio veríamos la epidermis,
que es la capa más superficial de la piel,
más delgada de lo que debería ser
y la dermis con alteración de las fibras
elásticas y el colágeno desorganizado,
lo cual es prácticamente imposible de revertir
aún con los tratamientos más modernos
y costosos.
Mitos y
realidades en relación al sol
• No es cierto que debamos exponernos largamente
al sol para que el organismo pueda sintetizar
la vitamina D. Basta con 15 minutos diarios de
exposición, que deben hacerse en horarios
de menor riesgo.
• Los
horarios no pico del sol no son inofensivos. La
rUV A UVA también dañan la piel,
hay que hablar de horarios más nocivos
y horarios menos nocivos.
• Los sombreros
protegen de la exposición solar, pero teniendo
en cuenta el ancho del ala (si no cubren al menos
la cara, no serán muy útiles). Además
hay que tener en cuenta de que es sólo
un complemento de otras medidas.
• Estar
sumergido en el agua no evita la necesidad de
usar protector solar, porque la rUV penetra hasta
60 cm. de profundidad.
• Las nubes
no son un efectivo filtro solar, pero como sí
filtran la radiación infrarroja, no sentimos
el calor, por lo que podemos estar expuestos a
los efectos nocivos del sol sin darnos cuenta.
• La ropa
es un buen medio de protección, siempre
y cuando sean telas de trama cerrada.
• Existen
medicamentos fotosensibilizantes, por lo que se
debe consultar al médico de cabecera cuáles
de los que consumimos actualmente pueden tener
ese efecto, antes de exponernos al sol.
• El vidrio
no filtra toda la rUV, ya que permite el paso
de la rUV A.
• La cama
solar no es más segura que la radiación
natural del sol, ya que la rUV A (a la que nos
exponemos en las sesiones de cama solar) es un
cocarcinógeno.
• Los protectores
solares no impiden que la piel se broncee.
• Las preparaciones
caseras no son seguras, ya que muchas de ellas
contienen fotosensibilizantes.
• Las alergias
solares existen.
• Hay muchos
cosméticos que tienen efectos fotosensibilizantes,
también debemos consultar al dermatólogo
por esta cuestión, y prestar atención
a las leyendas en las etiquetas de los productos.
• Las mujeres
embarazadas pueden tomar sol, pero deben tener
en cuenta que tienen más tendencia a pigmentarse.
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